Carlos Fernández de Cossío, director general para EE. UU. de la Cancillería cubana, afirmó que las medidas anunciadas por Washington no tienen relación alguna con la seguridad de sus funcionarios en La Habana
a decisión del gobierno de Estados Unidos, que de forma unilateral mantiene por un tiempo indefinido la reducción del personal de su Embajada en Cuba, responde a motivaciones políticas y no tiene relación alguna con la seguridad de sus funcionarios en La Habana, afirmó en declaraciones a la prensa el director general para EE. UU. de la Cancillería cubana, Carlos Fernández de Cossío.
Según el diplomático, citado por Cubaminrex, la medida tiene impacto particular para los servicios consulares de los que dependen decenas de miles de ciudadanos que se ven obligados a incurrir en gastos adicionales al tener que viajar a terceros países en la búsqueda de visas temporales o de inmigrantes.
En consecuencia, expresó que EE. UU. ha impuesto un castigo financiero a decenas de miles de personas, además de angustia e inseguridad en las relaciones de ellas con sus familiares y allegados.
Subrayó que el Gobierno de EE. UU. es responsable del costo humanitario de esta medida.
Por otra parte, rechazó la renovación del uso del término ataques por el Departamento de Estado pues este conoce con total seguridad que no ha habido ataques ni ha habido acto deliberado alguno contra sus diplomáticos en Cuba. Fernández de Cossío añadió que en ninguno de los reportes publicados por el Departamento de Estado o por expertos diversos, incluidos los de la comunidad científica, se presenta evidencia alguna de que en Cuba ocurrió algún ataque. Las agencias especializadas y la comunidad científica estadounidense lo que confirman es que no hay evidencia de ataques.
«Es un término cuyo uso entraña mala intención y no se corresponde con el vocabulario ni el contenido de los intercambios oficiales», sentenció.
Asimismo, el Director General para Estados Unidos calificó como otro acto hostil y difamatorio la renovación de la alerta que recomienda a los viajeros reconsiderar las visitas a Cuba, emitida igualmente el 2 de marzo.
En su opinión dicha alerta está basada en motivaciones políticas y no tiene relación con la salud de los funcionarios ni con la preocupación por los viajeros.
«Es falso que el personal diplomático de la Embajada esté o haya estado en riesgo. Es falso que haya sido objeto de ataques. Es falso que se haya permitido en Cuba o que pueda haber ocurrido en Cuba por parte de alguien alguna acción deliberada contra diplomáticos de los EE. UU. Es falso que ciudadanos estadounidenses tengan razones para temer por su seguridad en Cuba», expresó.
«El Gobierno de EE. UU. tiene evidencias suficientes de que Cuba es un país seguro para diplomáticos estadounidenses y para los diplomáticos de cualquier país, como lo es para los ciudadanos cubanos, para los residentes extranjeros y para los millones de viajeros de todas partes del mundo que visitan Cuba cada año».
«El Gobierno de EE. UU. y su Departamento de Estado conocen también perfectamente que Cuba cumple con rigor sus responsabilidades en la atención y la protección del Cuerpo Diplomático».
Sobre la expulsión arbitraria e injustificada de 17 funcionarios diplomáticos de la Embajada de Cuba en Washington, en octubre del año pasado, Fernandez de Cossío indicó que ese hecho constituyó una confirmación adicional de que en torno a este asunto el Departamento de Estado actúa respondiendo a motivaciones de carácter político.
«Cuba es y seguirá siendo un país seguro, estable y atractivo. Sigue dispuesta a desarrollar un diálogo respetuoso y a avanzar en temas que atañen la vida de millones de personas».
«El anuncio del Departamento de Estado del pasado 2 de marzo se basa en una fabricación política más, que se suma a la larga historia de hostilidad que el pueblo de Cuba conoce muy bien», concluyó.
digital@juventudrebelde.cu
Publico cosas de diferentes perfiles que son de mi interés y sobre todo aquello que sirve para defender mi patria socialista
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miércoles, 7 de marzo de 2018
martes, 27 de febrero de 2018
Un bastión moral llamado Cuba
En cualquier balance afectivo e intelectual (juntos o separados) que hagamos en América Latina y el Caribe, encontraremos a Cuba como referente infaltable y como deuda impagable.
Autor: Fernando Buen Abad | internet@granma.cu
25 de febrero de 2018 20:02:07
Foto: Alainet
En cualquier balance afectivo e intelectual (juntos o separados) que hagamos en América Latina y el Caribe, encontraremos a Cuba como referente infaltable y como deuda impagable. No son pocos los protagonistas políticos, intelectuales o artísticos que no tengan, en su vida y obra, una fuente referencial originaria de Cuba. Quienes crecimos con la Revolución, que supimos de ella con sus victorias y sus tropiezos, tenemos la ganancia especial de su ética, de su resistencia expresadas en todas sus batallas. Cuba nos enseñó la importancia del ser y el hacer revolucionario a pesar de todos los pesares. A pesar, incluso, de las diferencias y las indiferencias. Cuba estuvo y Cuba está ahí, siempre firme.
Es inimaginable la «izquierda latinoamericana» sin la influencia, desigual y combinada, que Cuba implica en la hora de entender el presente continental y las tareas del futuro inmediato. Es inimaginable la «Patria Grande» sin el fulgor revolucionario de Cuba en las horas decisivas para la unidad continental y en las horas cruciales de las luchas «particulares».
No es solo la figura de Fidel (por sí sola una herencia monumental de teoría y práctica), no es solo el papel de Raúl, estratega y soporte de mil tareas; no es solo Camilo y el Che con la didáctica de la acción sin dobleces… es también «Casa de las Américas», es la Revolución Agraria y la Urbana. Es la Revolución de la Salud y de la Educación, la Revolución de la Ciencia, la Revolución de la Filosofía, la Revolución de la Poesía y de la Canción…, la resistencia y la inteligencia para vivir viviendo la dignidad. Y nada de esto sin debates, sin dudas o sin reconsideraciones.
Así, aprendimos que el amor a Cuba (entre otros «requisitos») incluye el odio al bloqueo; que no se puede hablar de Cuba sin un balance preciso de lo que ha perdido (lo que le han arrebatado en lo objetivo y en lo subjetivo) por el «embargo». No se puede, no se debe, hablar de Cuba sin una estimación correcta del valor moral que representa, casa por casa, poner cara a todas las adversidades y defender organizadamente la praxis revolucionaria contra toda la ofensiva económica, política y mediática que no se ha detenido, ni un segundo, desde el triunfo de la Revolución con sus «barbudos».
Y también, bajo los acosos de todo tipo, Cuba desarrolló su proyecto democrático decidida a fijar parámetros propios y a jugarse la vida política diferenciándose de todos los formatos hegemónicos y de cierta incapacidad pertinaz de algunos para entender otras formas de la vida democrática, en las condiciones históricas concretas, sin los formularios predominantes. También en esto le ha llovido metralla con algunos «misiles» de «fuego amigo». En todo caso es un debate abierto… como debe ser.
Cuando se habla de la economía cubana concurre toda suerte de valoraciones, especulaciones y equivocaciones. Juntas o por separado. Algunas, con cierta suficiencia doctoral, se sienten habilitadas para desplegar sus recetarios teledirigidos para constituirse en autoproclamados Mesías de las soluciones perfectas. Al otro lado de la irracionalidad abundan los que sueñan una Cuba «abierta de par en par», claudicando soberanía y principios socialistas. No faltan los «términos medios», componedores o conciliadores, que suponen posible un poquito de capitalismo y un poquito de socialismo para un coctel moderado plagado con espejismos y trampas.
Pero es potestad y prerrogativa del pueblo cubano indagar y probar toda suerte de soluciones que, en las condiciones concretas y sin acostumbrarse a ellas, garantice los requisitos indispensables para una vida buena y digna sin rescindir principios y sin abandonar la lucha por el socialismo. «Con la Revolución todo, contra la Revolución nada». Y el imperio a unos cuantos kilómetros.
Así que uno no puede ni debe quedarse indiferente, o solo expectante, ante el proceso electoral cubano con todo lo que eso implica y con todo lo que eso nos involucra. Es, aunque algunos no lo sepan o algunos no lo quieran, también un proceso de trascendencia continental e histórico, que reclama a los pueblos atención y solidaridad patentes desde cada rincón y hasta los corazones ejemplares del pueblo revolucionario de Cuba.
Es preciso un acuerdo político desde las bases, para explicar, paso a paso, lo que en Cuba sucede (y suceda) y es imprescindible una acción comunicacional organizada que deje saber a los cubanos cómo sentimos y vivimos sus decisiones cruciales con la envergadura y la vigencia de la Revolución Cubana… Revolución amada, también, nuestra.
La única expresión válida para Cuba es la participación internacionalista
y enérgica de los trabajadores, de su pueblo. Su intervención directa en los problemas que se suceden sin cesar y el fortalecimiento de las fuerzas e instrumentos para organizarse, siempre con base en métodos de formación avanzada. Dar vigor renovado a las asambleas, los consejos obreros y distritales sin privilegios ni burocratismos.
Profundización de una democracia viva y directa, ejercida como expresión que esculpe la historia y del partido para no reducirse a la sola elección de personas y coyunturas. Que el pueblo gobierne al pueblo, de manera masiva y trasparente en elecciones periódicas y con un programa dinámico capaz de disponerse, desde su método, a perfeccionarse permanentemente. Democracia contra el bloqueo y los errores, democracia dialéctica de una Revolución cultural y educacional, convertida en sufragio y viceversa, democracia participativa y protagónica de escrutinio permanente en todos los niveles. Consulta seria y organizada en todos los ámbitos de la política económica y la práctica sistemática de la voluntad colectiva.
Cuba es una insurrección de dignidad permanente convertida en didáctica serena, consejera de ideas y de acción vivificante. Es un puente tendido entre la Revolución de un pueblo decidido a ser libre y las luchas que se miran en su espejo para madurar sus rebeliones.
Cuba es más grande que el bloqueo, que todos los bloqueos, porque se hizo de cimientos históricos propios para perpetuarse en su renovación empecinada de futuro. Porque, lo dicho, a pesar de todos los pesares, de las agresiones y los atropellos, ahí está Cuba con su bandera Socialista al viento agitándose bailarina y saludo, de cara a la historia y de la mano de los pueblos que, con los pobres de la Tierra, ha querido echar su suerte. Voluntad férrea, Cuba hermana, bastión de moral en pie de lucha.
El autor de este texto es Filósofo y escritor mexicano.
Autor: Fernando Buen Abad | internet@granma.cu
25 de febrero de 2018 20:02:07
Foto: Alainet
En cualquier balance afectivo e intelectual (juntos o separados) que hagamos en América Latina y el Caribe, encontraremos a Cuba como referente infaltable y como deuda impagable. No son pocos los protagonistas políticos, intelectuales o artísticos que no tengan, en su vida y obra, una fuente referencial originaria de Cuba. Quienes crecimos con la Revolución, que supimos de ella con sus victorias y sus tropiezos, tenemos la ganancia especial de su ética, de su resistencia expresadas en todas sus batallas. Cuba nos enseñó la importancia del ser y el hacer revolucionario a pesar de todos los pesares. A pesar, incluso, de las diferencias y las indiferencias. Cuba estuvo y Cuba está ahí, siempre firme.
Es inimaginable la «izquierda latinoamericana» sin la influencia, desigual y combinada, que Cuba implica en la hora de entender el presente continental y las tareas del futuro inmediato. Es inimaginable la «Patria Grande» sin el fulgor revolucionario de Cuba en las horas decisivas para la unidad continental y en las horas cruciales de las luchas «particulares».
No es solo la figura de Fidel (por sí sola una herencia monumental de teoría y práctica), no es solo el papel de Raúl, estratega y soporte de mil tareas; no es solo Camilo y el Che con la didáctica de la acción sin dobleces… es también «Casa de las Américas», es la Revolución Agraria y la Urbana. Es la Revolución de la Salud y de la Educación, la Revolución de la Ciencia, la Revolución de la Filosofía, la Revolución de la Poesía y de la Canción…, la resistencia y la inteligencia para vivir viviendo la dignidad. Y nada de esto sin debates, sin dudas o sin reconsideraciones.
Así, aprendimos que el amor a Cuba (entre otros «requisitos») incluye el odio al bloqueo; que no se puede hablar de Cuba sin un balance preciso de lo que ha perdido (lo que le han arrebatado en lo objetivo y en lo subjetivo) por el «embargo». No se puede, no se debe, hablar de Cuba sin una estimación correcta del valor moral que representa, casa por casa, poner cara a todas las adversidades y defender organizadamente la praxis revolucionaria contra toda la ofensiva económica, política y mediática que no se ha detenido, ni un segundo, desde el triunfo de la Revolución con sus «barbudos».
Y también, bajo los acosos de todo tipo, Cuba desarrolló su proyecto democrático decidida a fijar parámetros propios y a jugarse la vida política diferenciándose de todos los formatos hegemónicos y de cierta incapacidad pertinaz de algunos para entender otras formas de la vida democrática, en las condiciones históricas concretas, sin los formularios predominantes. También en esto le ha llovido metralla con algunos «misiles» de «fuego amigo». En todo caso es un debate abierto… como debe ser.
Cuando se habla de la economía cubana concurre toda suerte de valoraciones, especulaciones y equivocaciones. Juntas o por separado. Algunas, con cierta suficiencia doctoral, se sienten habilitadas para desplegar sus recetarios teledirigidos para constituirse en autoproclamados Mesías de las soluciones perfectas. Al otro lado de la irracionalidad abundan los que sueñan una Cuba «abierta de par en par», claudicando soberanía y principios socialistas. No faltan los «términos medios», componedores o conciliadores, que suponen posible un poquito de capitalismo y un poquito de socialismo para un coctel moderado plagado con espejismos y trampas.
Pero es potestad y prerrogativa del pueblo cubano indagar y probar toda suerte de soluciones que, en las condiciones concretas y sin acostumbrarse a ellas, garantice los requisitos indispensables para una vida buena y digna sin rescindir principios y sin abandonar la lucha por el socialismo. «Con la Revolución todo, contra la Revolución nada». Y el imperio a unos cuantos kilómetros.
Así que uno no puede ni debe quedarse indiferente, o solo expectante, ante el proceso electoral cubano con todo lo que eso implica y con todo lo que eso nos involucra. Es, aunque algunos no lo sepan o algunos no lo quieran, también un proceso de trascendencia continental e histórico, que reclama a los pueblos atención y solidaridad patentes desde cada rincón y hasta los corazones ejemplares del pueblo revolucionario de Cuba.
Es preciso un acuerdo político desde las bases, para explicar, paso a paso, lo que en Cuba sucede (y suceda) y es imprescindible una acción comunicacional organizada que deje saber a los cubanos cómo sentimos y vivimos sus decisiones cruciales con la envergadura y la vigencia de la Revolución Cubana… Revolución amada, también, nuestra.
La única expresión válida para Cuba es la participación internacionalista
y enérgica de los trabajadores, de su pueblo. Su intervención directa en los problemas que se suceden sin cesar y el fortalecimiento de las fuerzas e instrumentos para organizarse, siempre con base en métodos de formación avanzada. Dar vigor renovado a las asambleas, los consejos obreros y distritales sin privilegios ni burocratismos.
Profundización de una democracia viva y directa, ejercida como expresión que esculpe la historia y del partido para no reducirse a la sola elección de personas y coyunturas. Que el pueblo gobierne al pueblo, de manera masiva y trasparente en elecciones periódicas y con un programa dinámico capaz de disponerse, desde su método, a perfeccionarse permanentemente. Democracia contra el bloqueo y los errores, democracia dialéctica de una Revolución cultural y educacional, convertida en sufragio y viceversa, democracia participativa y protagónica de escrutinio permanente en todos los niveles. Consulta seria y organizada en todos los ámbitos de la política económica y la práctica sistemática de la voluntad colectiva.
Cuba es una insurrección de dignidad permanente convertida en didáctica serena, consejera de ideas y de acción vivificante. Es un puente tendido entre la Revolución de un pueblo decidido a ser libre y las luchas que se miran en su espejo para madurar sus rebeliones.
Cuba es más grande que el bloqueo, que todos los bloqueos, porque se hizo de cimientos históricos propios para perpetuarse en su renovación empecinada de futuro. Porque, lo dicho, a pesar de todos los pesares, de las agresiones y los atropellos, ahí está Cuba con su bandera Socialista al viento agitándose bailarina y saludo, de cara a la historia y de la mano de los pueblos que, con los pobres de la Tierra, ha querido echar su suerte. Voluntad férrea, Cuba hermana, bastión de moral en pie de lucha.
El autor de este texto es Filósofo y escritor mexicano.
jueves, 8 de febrero de 2018
Fuerza Operativa en Internet Contra Cuba: los mismos de siempre con iguales objetivos
http://www.granma.cu/cuba/2018-02-07/fuerza-operativa-en-internet-contra-cuba-07-02-2018-20-02-57
Fuerza Operativa en Internet Contra Cuba: los mismos de siempre con iguales objetivos
Durante la reunión inaugural, el grupo de trabajo acordó formar dos subcomités, uno dedicado a estudiar el rol de los medios de comunicación y la libertad de información en Cuba, y el otro enfocado en el acceso a internet en Cuba.
Autor: Sergio Alejandro Gómez | internet@granma.cu
7 de febrero de 2018 20:02:57
Aunque el Departamento de Estado intenta camuflar su nueva Fuerza Operativa en Internet contra Cuba como un filantrópico proyecto para mejorar el acceso a la red de redes en la mayor de las Antillas, el listado de los participantes en el primer encuentro de este miércoles delata sus verdaderas intenciones.
De acuerdo con la información oficial emitida tras la reunión en Washington, están presentes en la Fuerza Operativa la Oficina de Transmisiones a Cuba (OCB), la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) y FreedomHouse, entre otras organizaciones y actores «no gubernamentales», que serán coordinados por el Subsecretario adjunto interino para Asuntos del Hemisferio Occidental, John S. Creamer.
La OCB es el paraguas de Radio y TV Martí, dos reliquias de la Guerra Fría diseñadas para emitir propaganda enemiga y llevar a cabo operaciones sicológicas contra Cuba. Millones de dólares de los contribuyentes norteamericanos se han desperdiciado en los proyectos fracasados de esta organización, sometida a varias auditorías por escándalos de corrupción y malversación de fondos.
La USAID, por su parte, es el brazo público de la CIA y financista de proyectos subversivos contra Cuba como ZunZuneo y Commotion, cuya revelación por parte de la prensa fue una vergüenza para las autoridades estadounidense por su ineficacia y violación de las leyes internacionales.
Otras tantas iniciativas para atentar contra la integridad del Estado cubano han contado con la asesoría y la capacitación de FreedomHouse, un tanque pensante con sede en Washington que no esconde demasiado sus vínculos con los servicios de inteligencia norteamericanos.
Con dinero de FreedomHouse, a través del mercenario Frank Calzón, se negoció en parte la liberación del terrorista Luis Posada Carriles, apresado en Panamá por un intento de asesinato en el año 200 contra Fidel e indultado escandalosamente en el 2004 por la expresidenta Mireya Moscoso.
La reunión de este miércoles, la primera de la Fuerza Operativa, se llevó a cabo en una pequeña sala de conferencias en un sótano del Departamento de Estado, según relata la agencia AP.
«Durante la reunión inaugural, el grupo de trabajo acordó formar dos subcomités, uno de ellos dedicado a estudiar el rol de los medios de comunicación y la libertad de información en Cuba, y el otro enfocado en el acceso a Internet en Cuba», refiere el comunicado del Departamento de Estado.
Añade que esos «subcomités» proporcionarán un «informe preliminar con recomendaciones en un plazo de seis meses» y se volverán a reunir en octubre próximo para preparar un texto final con sugerencias para el presidente Donald Trump y el secretario de Estado, RexTillerson.
Si tenemos en cuenta el historial de quienes componen la nueva Fuerza Operativa de Estados Unidos contra Cuba en Internet, nada bueno se puede esperar.
Fuerza Operativa en Internet Contra Cuba: los mismos de siempre con iguales objetivos
Durante la reunión inaugural, el grupo de trabajo acordó formar dos subcomités, uno dedicado a estudiar el rol de los medios de comunicación y la libertad de información en Cuba, y el otro enfocado en el acceso a internet en Cuba.
Autor: Sergio Alejandro Gómez | internet@granma.cu
7 de febrero de 2018 20:02:57
Aunque el Departamento de Estado intenta camuflar su nueva Fuerza Operativa en Internet contra Cuba como un filantrópico proyecto para mejorar el acceso a la red de redes en la mayor de las Antillas, el listado de los participantes en el primer encuentro de este miércoles delata sus verdaderas intenciones.
De acuerdo con la información oficial emitida tras la reunión en Washington, están presentes en la Fuerza Operativa la Oficina de Transmisiones a Cuba (OCB), la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) y FreedomHouse, entre otras organizaciones y actores «no gubernamentales», que serán coordinados por el Subsecretario adjunto interino para Asuntos del Hemisferio Occidental, John S. Creamer.
La OCB es el paraguas de Radio y TV Martí, dos reliquias de la Guerra Fría diseñadas para emitir propaganda enemiga y llevar a cabo operaciones sicológicas contra Cuba. Millones de dólares de los contribuyentes norteamericanos se han desperdiciado en los proyectos fracasados de esta organización, sometida a varias auditorías por escándalos de corrupción y malversación de fondos.
La USAID, por su parte, es el brazo público de la CIA y financista de proyectos subversivos contra Cuba como ZunZuneo y Commotion, cuya revelación por parte de la prensa fue una vergüenza para las autoridades estadounidense por su ineficacia y violación de las leyes internacionales.
Otras tantas iniciativas para atentar contra la integridad del Estado cubano han contado con la asesoría y la capacitación de FreedomHouse, un tanque pensante con sede en Washington que no esconde demasiado sus vínculos con los servicios de inteligencia norteamericanos.
Con dinero de FreedomHouse, a través del mercenario Frank Calzón, se negoció en parte la liberación del terrorista Luis Posada Carriles, apresado en Panamá por un intento de asesinato en el año 200 contra Fidel e indultado escandalosamente en el 2004 por la expresidenta Mireya Moscoso.
La reunión de este miércoles, la primera de la Fuerza Operativa, se llevó a cabo en una pequeña sala de conferencias en un sótano del Departamento de Estado, según relata la agencia AP.
«Durante la reunión inaugural, el grupo de trabajo acordó formar dos subcomités, uno de ellos dedicado a estudiar el rol de los medios de comunicación y la libertad de información en Cuba, y el otro enfocado en el acceso a Internet en Cuba», refiere el comunicado del Departamento de Estado.
Añade que esos «subcomités» proporcionarán un «informe preliminar con recomendaciones en un plazo de seis meses» y se volverán a reunir en octubre próximo para preparar un texto final con sugerencias para el presidente Donald Trump y el secretario de Estado, RexTillerson.
Si tenemos en cuenta el historial de quienes componen la nueva Fuerza Operativa de Estados Unidos contra Cuba en Internet, nada bueno se puede esperar.
martes, 25 de agosto de 2015
LA PLAZA
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jueves, 6 de agosto de 2015
Supercubano
Por Joaquín Borges-Triana juventud rebelde
5 de Agosto del 2015
Para cualquier estudioso del acontecer musical de nuestro país en las recientes décadas, está claro que entre los timberos procedentes del último decenio de la anterior centuria, Issac Delgado es el de mayor proyección en las plazas bailables internacionales. Ello guarda estrecha relación con el hecho de que él siempre ha tenido como objetivo musical unir los géneros procedentes de nuestro país con el estilo, las características y la forma de hacer música de Venezuela, Puerto Rico, Colombia...
Su concepción persigue encontrar un sonido intermedio, para lo cual, desde hace 20 años, ya grababa en Venezuela, con colaboraciones de figuras como Luis Quintero, Daniel Silva, Ralph Irizarri y otros reconocidos salseros. Por esa manera de concebir su trabajo, es el único representante de la timba cubana de los 90 que el productor Ralph Mercado incluye en la exclusiva nómina de RMM Records, firma disquera a través de la cual edita varios fonogramas que lo proyectan al mercado estadounidense y europeo.
Lo que más me cautiva de Issac Delgado es su voluntad para reinventarse de forma continua, al margen de que los signos que definen su personalidad como intérprete siempre vayan con él en cada trabajo que emprenda. Esto puede corroborarse en un fonograma como el denominado Supercubano, puesto en circulación a través del sello Planet Records.
En el disco, Delgado invita a populares reguetoneros cubanos a compartir varios cortes de la grabación. Son ellos El Micha, Gente de Zona y Baby Lores. El álbum se inicia con El negro vuelve a La Habana, tema dentro del clásico esquema de timba/salsa desarrollado históricamente por el vocalista, pero en este caso con pinceladas de pilón y conga santiaguera, a lo que se añaden parlamentos callejeros del reguetonero El Micha:
Échale sal y sabor/ pa que sepa mejor/ que no tiene comparación/ luces, cámara, acción/ que donde tú vives no hay malecón/ así que no te aguantes a coger el avión/ que Cuba se lleva en el corazón.
Otro corte muy recomendable en el disco (una producción de Alain Pérez e Isidro Infante) es Salsa, timba y amor, historia de los amores entre un puertorriqueño aficionado a la salsa y una cubana fanática de los Van Van:
Él le pone sentimiento a la rumba/ ella quiere que le toque rumba con son/ una canción de Sindo Garay.
Por su parte, Que no se te olvide, interpretado con La India, hace evocar el dueto de esta boricua con Marc Anthony en el corte Vivir lo nuestro, original del cubano Rudy Pérez, uno de nuestros compatriotas que mayor éxito ha registrado como compositor para diversas figuras en el mercado discográfico internacional. Empero, en mi criterio, la pieza más impactante en Supercubano es Somos Cuba (Mira cómo vengo), reguetón timbero con la participación de Gente de Zona:
Mira cómo vengo/ con todo lo que tengo/ tengo, tengo, pero no lo vendo/ por eso me mantengo/ soy de donde brilla el cielo/ donde más calienta el sol/ de ahora en adelante/ pa que nadie se me suba/ nosotros somos gente calle/ nosotros somos Cuba.
La explosividad de este corte, en una eficiente simbiosis entre timba y elementos reguetoneros, unidos con toques rumberos, demuestra a las claras que con el reguetón pueden hacerse llamativas mezclas con el son, la conga y el guaguancó, siempre que intervengan las manos de orquestadores tan talentosos como el bajista Alain Pérez.
En resumen, este resulta un fonograma cuya puesta en circulación evidencia una vez más que entre nuestros timberos de los 90, Issac Delgado es de los que ha sabido reorientarse y adaptar su música a lo que en el presente demanda otra generación de bailadores, distinta a la del momento en que él fue conocido como «el Chévere de la salsa».
#USCuba: Propuesta para un “disidente” cubano
Por Alberto Buitre/Huffington Post
Creo que llegó la hora de dejar de hablar y pasar a los hechos. Dicen que la verdad arrastra y si es cierto, vamos a demostrarlo. Por eso te tengo una simple propuesta:
Soy periodista, he visto mucho, o muy poco para el tamaño del mundo. Quiero conocer esa Cuba represiva, esa Cuba pobre, esa Cuba infame; quiero conocer todo eso de lo que tú hablas y escribes y te quejas. Llévame a conocer el lugar más pedestre de toda la isla, el más violento. Ese lugar que podría ser la más vívida, insufrible y lastimosa consecuencia de eso que tu llamas dictadura de los Castro. Enséñame los frutos podridos de la demagogia de Fidel. Las paredes ensangrentadas por la Revolución. Muéstrame las mazmorras, la gente muriéndose de hambre, la niñez golpeada. En serio. Quiero conocer legítimamente la Cuba de abajo, muy abajo. Pon frente a mis ojos a los abandonados; la podredumbre. También a la juventud sin futuro, las mordidas de tiburón en las piernas de los hombres y mujeres que huían de la miseria, la represión y la censura.
No te preocupes por darme alojo. Yo pago mi cuarto, mis viajes, mi comida. No tienes nada que tramitarme, no le pidas permiso a nadie. No te exijo que me lleves a un lugar en especial. Escoge tú el sitio, a lo ancho de toda Cuba, en la provincia que quieras, en el municipio que elijas, en el barrio que consideres predilecto para este fin. Yo ahí llegaré, en silencio. No haré preguntas que consideres incómodas. No te sientas obligado a velar por mi seguridad; asumo los riesgos como un accidente de trabajo.
Sólo tengo dos condiciones. Dos muy simples.
La primera es llevar una cámara de video, filmar y publicar todo lo que vea. Sin entrevistas, ni trucos de edición. Sólo mi cámara y la realidad que vas a mostrarme.
Y la segunda es menos simple, pero la considero una condición justa. Al terminar el recorrido, cuando creas que es todo lo que puedo ver y te hayas convencido que me mostraste lo peor de la dictadura comunista de Cuba, haremos algo muy sencillo: Vendrás conmigo a México a que tú conozcas el peor lugar de este país, el más violento, el más pedestre; aquel tocado por la corrupción y la miseria más ruin de la que un mexicano es capaz; el más insufrible, el más podrido.. ¿Te parece bien?
Para que te animes, me comprometo contigo a no llevarte a ningún lugar caliente por el narcotráfico, ni evidentemente desquiciado. Sería una comparación injusta, considerando que esos sitios arrastran décadas de violencia, aunque pocas menos de lo que ha durado la Revolución Cubana.
Además, yo sí velaré por tu seguridad; no te pondré en riesgo ni lo haría llevándote a un sitio donde podría alcanzarnos una bala perdida por el simple hecho de caminar por la calle. En cambio tú elije el lugar, en el Estado que quieras, en el Municipio que elijas, en el barrio que más te acomode. Es más ¿por qué no elijes una de las colonias más ricas de la Ciudad de México? ¿Las Lomas? ¿San Ángel? ¿Santa Fe? O los nuevos lugares como Interlomas o Huixquilucan, aunque eso ya es Estado de México, pero es lo de moda en cuanto a lujo. No te fíes del brillo; te prometo que cumpliré mi propuesta de llevarte al lugar más infame de ahí. Podrás hacer las preguntas que quieras, filmarlo todo, pedirme lo que necesites y pueda yo solventarte. Haré el esfuerzo por pagarte tu boleto de avión, tu comida y tu hospedaje. No te faltará nada. De ninguna forma es que me sobre el dinero; soy un trabajador y no tengo propiedades, salvo un viejo auto modelo 97. Sólo soy un periodista interesado en tu discurso.
Posiblemente pienses que no existe punto de comparación entre la realidad de México y Cuba. Y tienes razón. De entrada son dos países que, aunque muy unidos cultural, política y socialmente, son administrados bajo dos sistemas económicos distintos. México es capitalista, Cuba es comunista. Uno está lleno de drogas y el otro no. No se puede comparar una manzana con una pera ¿cierto? Pero no se trata de la fruta sino de lo que significa a la fruta; en este caso, su sabor, su color, su olor; que en nuestro caso es a lo que nos saben nuestros países: la represión, la pobreza, la violencia, la demagogia. Establezcamos con hechos la definición de ello, según tú y según yo.
Piénsalo. Tal vez acá te den ganas de quedarte, de “huir”. Y no es que haga apología de la disidencia; al fin tú ya eres disidente ¿cierto? Oye y ¿por qué no, ya que estás en México, conoces otros como tú, también disidentes, pero mexicanos?
De esos que se enfrentan a las balas del régimen, que son encarcelados, hacen huelgas de hambre, son heridos por la policía, desaparecidos ellos y sus familias, y hasta asesinados en secreto por simplemente expresar sus ideas.
¿Te parece bien que vayamos con la familia de uno de los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa? ¿O con los padres del niño Iriberto Reyes García, asesinado en Ostula, Michoacán, por una bala del Ejército? ¿O a Tlapa, Guerrero, con los amigos de Antonio Vivar Díaz, el joven profesor que murió por un disparo de la Policía Federal durante una represión el día de las elecciones? O si te interesa los temas de migración, hagamos un recorrido por el tren “La Bestia” por donde cientos de centroamericanos atraviesan lo que llaman “el infierno mexicano”.
Creo que es una buena idea que compartas tus experiencias con ellos, ya que, al fin de cuentas, ambos son disidentes de su Gobierno, ¿cierto?. En tanto si aceptas mi propuesta primera, déjame tu mensaje en la sección de comentarios y vamos poniéndonos de acuerdo.
Creo que llegó la hora de dejar de hablar y pasar a los hechos. Dicen que la verdad arrastra y si es cierto, vamos a demostrarlo. Por eso te tengo una simple propuesta:
Soy periodista, he visto mucho, o muy poco para el tamaño del mundo. Quiero conocer esa Cuba represiva, esa Cuba pobre, esa Cuba infame; quiero conocer todo eso de lo que tú hablas y escribes y te quejas. Llévame a conocer el lugar más pedestre de toda la isla, el más violento. Ese lugar que podría ser la más vívida, insufrible y lastimosa consecuencia de eso que tu llamas dictadura de los Castro. Enséñame los frutos podridos de la demagogia de Fidel. Las paredes ensangrentadas por la Revolución. Muéstrame las mazmorras, la gente muriéndose de hambre, la niñez golpeada. En serio. Quiero conocer legítimamente la Cuba de abajo, muy abajo. Pon frente a mis ojos a los abandonados; la podredumbre. También a la juventud sin futuro, las mordidas de tiburón en las piernas de los hombres y mujeres que huían de la miseria, la represión y la censura.
No te preocupes por darme alojo. Yo pago mi cuarto, mis viajes, mi comida. No tienes nada que tramitarme, no le pidas permiso a nadie. No te exijo que me lleves a un lugar en especial. Escoge tú el sitio, a lo ancho de toda Cuba, en la provincia que quieras, en el municipio que elijas, en el barrio que consideres predilecto para este fin. Yo ahí llegaré, en silencio. No haré preguntas que consideres incómodas. No te sientas obligado a velar por mi seguridad; asumo los riesgos como un accidente de trabajo.
Sólo tengo dos condiciones. Dos muy simples.
La primera es llevar una cámara de video, filmar y publicar todo lo que vea. Sin entrevistas, ni trucos de edición. Sólo mi cámara y la realidad que vas a mostrarme.
Y la segunda es menos simple, pero la considero una condición justa. Al terminar el recorrido, cuando creas que es todo lo que puedo ver y te hayas convencido que me mostraste lo peor de la dictadura comunista de Cuba, haremos algo muy sencillo: Vendrás conmigo a México a que tú conozcas el peor lugar de este país, el más violento, el más pedestre; aquel tocado por la corrupción y la miseria más ruin de la que un mexicano es capaz; el más insufrible, el más podrido.. ¿Te parece bien?
Para que te animes, me comprometo contigo a no llevarte a ningún lugar caliente por el narcotráfico, ni evidentemente desquiciado. Sería una comparación injusta, considerando que esos sitios arrastran décadas de violencia, aunque pocas menos de lo que ha durado la Revolución Cubana.
Además, yo sí velaré por tu seguridad; no te pondré en riesgo ni lo haría llevándote a un sitio donde podría alcanzarnos una bala perdida por el simple hecho de caminar por la calle. En cambio tú elije el lugar, en el Estado que quieras, en el Municipio que elijas, en el barrio que más te acomode. Es más ¿por qué no elijes una de las colonias más ricas de la Ciudad de México? ¿Las Lomas? ¿San Ángel? ¿Santa Fe? O los nuevos lugares como Interlomas o Huixquilucan, aunque eso ya es Estado de México, pero es lo de moda en cuanto a lujo. No te fíes del brillo; te prometo que cumpliré mi propuesta de llevarte al lugar más infame de ahí. Podrás hacer las preguntas que quieras, filmarlo todo, pedirme lo que necesites y pueda yo solventarte. Haré el esfuerzo por pagarte tu boleto de avión, tu comida y tu hospedaje. No te faltará nada. De ninguna forma es que me sobre el dinero; soy un trabajador y no tengo propiedades, salvo un viejo auto modelo 97. Sólo soy un periodista interesado en tu discurso.
Posiblemente pienses que no existe punto de comparación entre la realidad de México y Cuba. Y tienes razón. De entrada son dos países que, aunque muy unidos cultural, política y socialmente, son administrados bajo dos sistemas económicos distintos. México es capitalista, Cuba es comunista. Uno está lleno de drogas y el otro no. No se puede comparar una manzana con una pera ¿cierto? Pero no se trata de la fruta sino de lo que significa a la fruta; en este caso, su sabor, su color, su olor; que en nuestro caso es a lo que nos saben nuestros países: la represión, la pobreza, la violencia, la demagogia. Establezcamos con hechos la definición de ello, según tú y según yo.
Piénsalo. Tal vez acá te den ganas de quedarte, de “huir”. Y no es que haga apología de la disidencia; al fin tú ya eres disidente ¿cierto? Oye y ¿por qué no, ya que estás en México, conoces otros como tú, también disidentes, pero mexicanos?
De esos que se enfrentan a las balas del régimen, que son encarcelados, hacen huelgas de hambre, son heridos por la policía, desaparecidos ellos y sus familias, y hasta asesinados en secreto por simplemente expresar sus ideas.
¿Te parece bien que vayamos con la familia de uno de los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa? ¿O con los padres del niño Iriberto Reyes García, asesinado en Ostula, Michoacán, por una bala del Ejército? ¿O a Tlapa, Guerrero, con los amigos de Antonio Vivar Díaz, el joven profesor que murió por un disparo de la Policía Federal durante una represión el día de las elecciones? O si te interesa los temas de migración, hagamos un recorrido por el tren “La Bestia” por donde cientos de centroamericanos atraviesan lo que llaman “el infierno mexicano”.
Creo que es una buena idea que compartas tus experiencias con ellos, ya que, al fin de cuentas, ambos son disidentes de su Gobierno, ¿cierto?. En tanto si aceptas mi propuesta primera, déjame tu mensaje en la sección de comentarios y vamos poniéndonos de acuerdo.
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