Traductor

Mostrando entradas con la etiqueta soberanía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta soberanía. Mostrar todas las entradas

miércoles, 21 de marzo de 2018

Yamila González Ferrer: La sociedad civil cubana no compartirá espacio con mercenarios


 Buenos días a todas y todos los presentes.

Quiero iniciar mi intervención refiriéndome a una preocupación planteada por las organizaciones y actores de la sociedad civil que represento, y es en relación con el concepto y el formato de coaliciones concebido para este foro y que fue el mismo que se puso en práctica durante la última asamblea general de la OEA.
En nuestra opinión ha sido selectivo, poco transparente y coarta el libre intercambio de ideas y el debate en temas de amplio interés para todos y todas.
En nuestra coalición, desde el propio inicio del proceso preparatorio, hemos trabajado intensamente en el empeño de cumplir con las actividades programadas y dar un aporte efectivo desde nuestras experiencias, cumpliendo los requerimientos y plazos planteados y en función de los tres ejes temáticos establecidos para esta Cumbre.
226 actores sociales y organizaciones de la sociedad civil de 19 países de la región conforman nuestra coalición que el 27 de octubre de 2017 realizó la Consulta Nacional cuya relatoría fue enviada a la Secretaría. En este mismo momento se está desarrollando en Cuba el II Foro de la Sociedad Civil Pensando Américas.
Participamos activamente en la comunidad virtual para el debate acerca de las temáticas propuestas e identificamos como eje temático prioritario: Gobernabilidad democrática y corrupción.
Las valoraciones y recomendaciones que formulamos son:
Reconocemos el carácter multicausal de la corrupción y la necesidad de aplicar un enfoque integral, transparente y de cooperación, al que se integren todos los miembros de la sociedad en su enfrentamiento.
Coincidimos en que la corrupción no debe asociarse a determinadas regiones geográficas o niveles de desarrollo y que en su tratamiento debe tenerse en cuenta la persistencia de altos niveles de desigualdad social y económica; la correlación entre las políticas públicas de prevención y protección social; y la obligación de los gobiernos de generar políticas públicas inclusivas y establecer mecanismos de cooperación intergubernamentales.
Concordamos en la necesidad de que los representantes de gobierno rindan cuentas a los ciudadanos resaltando la importancia de la activa participación popular en los procesos de control.
Alertamos sobre la manipulación política del tema corrupción subrayando que las políticas nacionales y regionales para prevenir y combatir este flagelo deben respetar los principios que enarbola la Proclama de América Latina y el Caribe como zona de paz.
Por último, soy portadora de un firme reclamo de la coalición que represento: La sociedad civil cubana no compartirá espacio alguno con elementos y organizaciones mercenarias que son financiadas desde el exterior respondiendo a los intereses de una potencia extranjera con una clara agenda de subversión y violencia contra el pueblo cubano.
Acuden a estos espacios con el fin de provocar, buscar legitimidad y el reconocimiento que no tienen en la sociedad cubana, lo que resulta absolutamente inaceptable para nosotros.
Nuestro propósito es participar de manera respetuosa y constructiva en el Foro de la Sociedad Civil para contribuir a los debates que se generen, pero ante la ofensa, el irrespeto y la provocación habrá siempre una respuesta.


miércoles, 7 de marzo de 2018

La Habana lista para los comicios que definen un Cambio de Presidente en Cuba


La prueba dinámica en La Habana, ejercicio realizado una semana antes del proceso electoral para comprobar el funcionamiento de todos los sistemas de trabajo, arrojó que están credas todas las condiciones para el próximo 11 de marzo.


 Pedro Viltres Pérez, vicepresidente de la Comisión Electoral Provincial, aseguró que la prueba, el entreneamiento práctico de escrutinio y el procesamiento de información, fue un éxito pues también permitió detectar aquellos lugares donde se pueden reajustar determinadas cuestiones.

En la capital participarán alrededor de 64 mil autoridades electorales, de las cuales el 65 por ciento son mujeres, Yo esteré como parte de estas autoridades en uno de los colegios elctorales especiales en la Terminal de Lista de Espera para viajeros hacia la Isla de La Juventud, de mi demarcación, desde alli les contaré sobre mi experiencia en el proceso electoral cubano que marcará el cambio de Presidente dejando a la generación histórica que condujo este país por mas de 60 años y que dará al mundo una lección de democracia participativa, independientemente de que la elección del presidente no sea por via directa. A mi juicio será un proceso tranquilo y que definirá cambio y continuidad en la dirección del país.


Además colaborará una cifra superior a 1 300 jóvenes provenientes en su mayoría de la esfera jurídica para retroalimentar, con lo que observen, el funcionamiento del sistema de trabajo e informar a las autoridades electorales a los diferentes niveles. Custodiarán las urnas más de 19 mil pioneros.
 
El próximo día 11, más de un 1 600 000 electores habaneros ejercerán su derecho al voto por 106 candidatos a diputados a la Asamblea Nacional y 141 candidatos a delegados a la Asamblea Provincial del Poder Popular.

Existen 4263 colegios en toda la capital, de ellos 44 especiales concebidos para todos los electores, que por razones justificas no estén en su localidad de residencia el día de las votaciones. Se encuentran ubicados fundamentalmente en hospitales y centros de transportación de pasajeros”, destacó Pedro Viltres.

miércoles, 1 de julio de 2015

Declaración del Gobierno Revolucionario

Restablecidos los vínculos diplomáticos con Estados Unidos, será imprescindible el levantamiento del bloqueo, entre otros aspectos, para la normalización de las relaciones

El 1 de julio de 2015, el presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de la República de Cuba, General de Ejército Raúl Castro Ruz y el presidente de los Estados Unidos de América, Barack Obama intercambiaron cartas mediante las cuales confirmaron la decisión de restablecer relaciones diplomáticas entre los dos países y abrir misiones diplomáticas permanentes en las respectivas capitales, a partir del 20 de julio de 2015.

Ese mismo día, se realizará la ceremonia oficial de apertura de la Embajada de Cuba en Washington, en presencia de una delegación cubana presidida por el ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez Parrilla e integrada por destacados representantes de la sociedad cubana.

Al formalizar este paso, Cuba y los Estados Unidos ratificaron la intención de desarrollar relaciones respetuosas y de cooperación entre ambos pueblos y gobiernos, basadas en los principios y propósitos consagrados en la Carta de las Naciones Unidas y el Derecho Internacional, en particular, las Convenciones de Viena sobre Relaciones Diplomáticas y Consulares.

El Gobierno de Cuba ha tomado la decisión de restablecer las relaciones diplomáticas con los Estados Unidos en pleno ejercicio de su soberanía, invariablemente comprometido con sus ideales de independencia y justicia social, y de solidaridad con las causas justas del mundo, y en reafirmación de cada uno de los principios por los que nuestro pueblo ha derramado su sangre y corrido todos los riesgos, encabezado por el Líder histórico de la Revolución Fidel Castro Ruz.

Con el restablecimiento de las relaciones diplomáticas y la apertura de embajadas, concluye la primera etapa de lo que será un largo y complejo proceso hacia la normalización de los vínculos bilaterales, como parte del cual habrá que solucionar un grupo de asuntos derivados de políticas del pasado, aún vigentes, que afectan al pueblo y a la nación cubana.

No podrá haber relaciones normales entre Cuba y los Estados Unidos mientras se mantenga el bloqueo económico, comercial y financiero que se aplica con todo rigor, provoca daños y carencias al pueblo cubano, es el obstáculo principal al desarrollo de nuestra economía, constituye una violación del Derecho Internacional y afecta los intereses de todos los países, incluyendo los de los Estados Unidos.

Para alcanzar la normalización será indispensable también que se devuelva el territorio ilegalmente ocupado por la Base Naval en Guantánamo, cesen las transmisiones radiales y televisivas hacia Cuba que son violatorias de las normas internacionales y lesivas a nuestra soberanía, se eliminen los programas dirigidos a promover la subversión y la desestabilización internas, y se compense al pueblo cubano por los daños humanos y económicos provocados por las políticas de los Estados Unidos.

Al recordar los temas pendientes de solución entre los dos países, el gobierno cubano reconoce las decisiones adoptadas hasta el momento por el presidente Obama, de excluir a Cuba de la lista de Estados patrocinadores del terrorismo internacional, de instar al Congreso de su país a levantar el bloqueo y de comenzar a adoptar medidas para modificar la aplicación de aspectos de esta política en uso de sus prerrogativas ejecutivas.

Como parte del proceso hacia la normalización de las relaciones, a su vez, habrá que construir las bases de unos vínculos que no han existido entre nuestros países en toda su historia, en particular, desde la intervención militar de los Estados Unidos, hace 117 años, en la guerra de independencia que Cuba libró por cerca de tres décadas contra el colonialismo español.

Estas relaciones deberán cimentarse en el respeto absoluto a nuestra independencia y soberanía; el derecho inalienable de todo Estado a elegir el sistema político, económico, social y cultural, sin injerencia de ninguna forma; y la igualdad soberana y la reciprocidad, que constituyen principios irrenunciables del Derecho Internacional.

El Gobierno de Cuba reitera la disposición a mantener un diálogo respetuoso con el Gobierno de los Estados Unidos y a desarrollar relaciones de convivencia civilizada, basadas en el respeto a las diferencias entre ambos gobiernos y en la cooperación en temas de beneficio mutuo.

Cuba continuará enfrascada en el proceso de actualización de su modelo económico y social, para construir un socialismo próspero y sostenible, avanzar en el desarrollo del país y consolidar los logros de la Revolución.